Recibo un email que publicita un nuevo servicio, una especie de periódico de internet, que a simple vista parece más otro clon de menéame, ya que parece que son los propios lectores internautas los que deciden, mediante voto, las noticias que se incluirán. La diferencia es que es un periódico en papel.
Lo que me trae aquí a escribir esta líneas no es el servicio en sí, que desde ya no voy a usar, y por supuesto no voy a enlazar, sino que me manden un email para darse a conocer. Y encima me llega a una de mis direcciones, que con tanto cuidado protejo. ¿De dónde cojones la habrán sacado?
Por supuesto, lo he clasificado como Spam en Gmail. En fin, que no cuenten conmigo.
Actualizado: me acaba de llegar el segundo email. Además de espameadores, chapuzas.